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Origen
Transporte
local
Consolidación
Tránsito
internacional
Aduana
Entrega
final
Todo empieza donde está tu mercadería. Ya sea una fábrica en China, un proveedor en Europa o un distribuidor local, el primer paso es coordinar la recogida correctamente.
El proveedor tiene la mercadería lista o en producción. Necesita ser recogida, embalada y documentada correctamente para el transporte.
Coordinamos con tu proveedor o agente local la recogida, verificamos el embalaje y gestionamos los documentos de origen necesarios.
Confirmamos la fecha de recogida y te enviamos los datos relevantes del proveedor y el estado inicial del envío.
La mercadería se mueve del punto de recogida al almacén o puerto de consolidación. Este paso puede parecer menor, pero coordinarlo bien define el timing de todo lo que sigue.
La carga viaja por tierra desde el proveedor hasta el almacén o puerto donde será consolidada para el envío internacional.
Coordinamos el transporte terrestre local con operadores confiables y monitoreamos que la carga llegue en condiciones al punto de consolidación.
Recibís confirmación cuando la carga llega al punto de consolidación y un estimado del siguiente paso.
En carga marítima LCL, tu mercadería se consolida con la de otros importadores en el mismo contenedor. Esto es lo que hace que el LCL sea rentable para volúmenes medianos.
Tu carga se combina con otras cargas compatibles dentro de un contenedor. Se preparan todos los documentos necesarios para la exportación.
Gestionamos la consolidación eficiente, preparamos el Bill of Lading, el packing list y toda la documentación de exportación requerida.
Te informamos la fecha de cierre del contenedor, el número de BL (Bill of Lading) y la fecha de zarpe estimada del buque.
Es la etapa más larga. El contenedor está en el mar (o en el aire, si elegiste flete aéreo). La clave aquí es tener visibilidad y saber exactamente dónde está tu carga.
El buque (o avión) transporta tu carga desde el puerto/aeropuerto de origen hasta el de destino. En marítimo esto puede tomar entre 25 y 40 días.
Monitoreamos el tránsito activamente, anticipamos posibles desvíos o demoras y te avisamos proactivamente de cualquier novedad relevante.
Recibís actualizaciones periódicas y el ETA actualizado. Si hay cambios en el timeline, te avisamos antes de que tengas que preguntar.
La aduana es el paso que más ansiedad genera en importadores nuevos. Con la documentación correcta y una buena preparación, es un proceso fluido. Nosotros lo manejamos.
La aduana del país destino verifica la documentación, aplica aranceles e impuestos y libera (o retiene) la carga antes de la entrega final.
Gestionamos toda la documentación aduanera, coordinamos con el despachante y anticipamos cualquier requisito especial de tu tipo de mercadería.
Te informamos del inicio del proceso, cualquier requerimiento de documentación adicional y la confirmación de libramiento de aduana.
Tu mercadería llega a destino. Lista para entrar a tu depósito, tu tienda o directamente a tus clientes. Sin sorpresas, tal como acordamos desde el inicio.
La carga sale del depósito aduanero y es transportada a la dirección de entrega final que indicaste en la cotización.
Coordinamos el último tramo logístico, confirmamos la entrega y cerramos toda la documentación del envío.
Recibís confirmación de entrega, el resumen del envío completo y quedás listo para tu próxima importación.
La comunicación proactiva no es un extra. Es parte central de cómo trabajamos.
Te avisamos en cada hito relevante: recogida confirmada, contenedor cerrado, buque zarpado, arribo a destino, aduana liberada, entrega realizada.
Sin BL, sin AWB, sin CBM si no los entendés. Te explicamos en castellano claro qué está pasando y qué significa para tu negocio.
Cuando algo cambia (porque en logística internacional puede pasar), te avisamos primero nosotros. Con el contexto, el impacto y el nuevo plan.
Contanos qué querés importar y de dónde. En menos de 24 horas tenés tu cotización completa.